La Guerra de la Independencia española fue un conflicto bélico en el cual se enfrentaron las potencias aliadas, España, Reino Unido y Portugal contra el Imperio francés de Napoleón.
El conflicto comienza a fraguarse a partir de la firma del Tratado de “Fontaineblau” en 1807, a través del cual España y Francia acuerdan ocupar y repartirse el territorio portugués a través de una acción militar conjunta. Una de las clausulas firmadas en dicho tratado obligaba al estado español a ofrecer libre tránsito y alojamiento a las tropas francesas durante su avance hacia Portugal. De este modo, las tropas francesas se instalan en las principales ciudades españolas e inician la ocupación del territorio, sorprendiendo al rey Carlos IV de Borbón.
Para poder llevar a cabo la maniobra, Napoleón cuenta con el apoyo del primer ministro español Manuel Godoy. Manuel Godoy gobernaba España en la sombra. En 1808, después de un intento de golpe de estado por parte de Fernando, hijo de Carlos IV, Godoy instó a los monarcas españoles a abandonar España pero antes de que esto ocurriera, el pueblo, a las órdenes de los seguidores de Fernando VII, se levantó en el “Motín de Aranjuez”, capturando a Godoy y obligando al monarca Carlos IV a abdicar a favor de su hijo Fernando.
Napoleón, temiendo que Fernando pudiera sacar a España de la órbita francesa, invitó a la familia real española a reunirse con él en la localidad francesa de Bayona, para tratar de resolver en conflicto entre padre e hijo. El 1 de mayo de 1808 obligó a Fernando a devolver la corona a su padre, y este a su vez, se la cedió poco después a Napoleón. El 6 de junio de 1808 Napoleón nombró rey de España a su hermano José Bonaparte.
La coronación de José dio lugar a multitud de revueltas puesto que en España se había generado un fuerte rechazo social hacia la figura de Napoleón. Además, se consideraba a Fernando como el verdadero y legítimo monarca español.
Los enfrentamientos fueron sucediéndose a partir de ese momento. Los españoles contaban con el apoyo de los británicos desde Portugal. La guerra finalizó el 21 de junio de 1813, en la batalla de Vitoria. Está victoria decisiva fue la que expulsó a los franceses de España definitivamente.
Por su parte, Goya se convirtió en cronista de la Guerra de Independencia. A través de sus grabados mostró el importante papel de la población civil, la cual actuó por un lado, como protagonista de muchos de los enfrentamientos que tuvieron lugar en pueblos y ciudades de todo el territorio, y por otro lado, como víctima de los efectos ocasionados por dichos enfrentamientos.
Por su parte, Goya se convirtió en cronista de la Guerra de Independencia. A través de sus grabados mostró el importante papel de la población civil, la cual actuó por un lado, como protagonista de muchos de los enfrentamientos que tuvieron lugar en pueblos y ciudades de todo el territorio, y por otro lado, como víctima de los efectos ocasionados por dichos enfrentamientos.
Por su parte, la mujer adquiere un rol importante y diferente en esta guerra ya que comienza a participar activamente en ella tratando de colaborar con sus compatriotas masculinos con el fin de defenderse de quienes trataban de invadir el territorio.
Los grabados comentados a continuación forman parte de la serie de Los desastres de la guerra. Es importante destacar que estos grabados no fueron encargo de ningún noble o monarca. Además, fueron descubiertos cuando el pintor ya había fallecido. Es interesante destacar que, para realizar estos grabados, Goya empleó materiales precarios. Carecía de planchas de calidad con los que llevarlos a cabo, así que reutilizaba cobres, reduciendo en la medida de lo posible el uso de aguatinta por la falta de resinas. Por ello, los grabados son escenas sobre fondos vacíos y de fuerte contraste.
Los grabados comentados a continuación forman parte de la serie de Los desastres de la guerra. Es importante destacar que estos grabados no fueron encargo de ningún noble o monarca. Además, fueron descubiertos cuando el pintor ya había fallecido. Es interesante destacar que, para realizar estos grabados, Goya empleó materiales precarios. Carecía de planchas de calidad con los que llevarlos a cabo, así que reutilizaba cobres, reduciendo en la medida de lo posible el uso de aguatinta por la falta de resinas. Por ello, los grabados son escenas sobre fondos vacíos y de fuerte contraste.
Los grabados son escenas sin conexión aparente pero se relacionan a través de la temática. Además, en ocasiones, Goya enlaza las obras a través de los títulos. Así por ejemplo, el grabado Nº44 Yo lo vi, al cual sigue el Nº45 Y esto también.
Grabado nº2: Con razón o sin ella: En este grabado observamos a dos soldados españoles enfrentándose a tres soldados franceses. Uno de los aspectos destacables en este caso es la diferencia entre el equipamiento de ambos ejércitos, ya que muestra que, mientras los franceses contaban con bayonetas, los españoles utilizaban puñales para hacerles frente. Por último, mencionar que la representación de los “verdugos” la realiza de espaldas al espectador, ocultando sus rostros, aludiendo al carácter universal de la violencia, más allá de quien sea el que la infringe.
Francisco de Goya. 1814-1815. Nº 2. Con razón o sin ella.
Agua fuerte sobre papel. Museo del Prado
Grabado nº3: Lo mismo: Este grabado se relaciona directamente con el anterior, pero esta vez, reproduce la situación a la inversa, es decir, soldados españoles atacando a varios soldados franceses. A través de estas dos imágenes, el autor trata de expresar su propia incapacidad para justificar las circunstancias representadas, mostrando su rechazo a la violencia en cualquiera de los dos casos.
Francisco de Goya. 1810- 1814. Nº 3. Lo mismo.
Aguafuerte sobre papel. Museo del Prado
Grabado nº 7: ¡Qué Valor!: Este es uno de los primeros grabados de Goya. En él plasma la importancia de las mujeres en el conflicto. En la imagen se observa a una mujer esbelta de espaldas disparando un cañón. Goya no presenta su rostro y tampoco muestra el de las víctimas que yacen en la imagen. Existe la creencia de que la protagonista de la escena es, en realidad, Agustina de Aragón, una mujer que destacó en la defensa de la ciudad de Zaragoza contra el ataque francés. Este es uno de los pocos grabados de la serie en el que no se observan situaciones de extrema violencia. El tema general del grabado es el heroísmo de las mujeres aragonesas..jpg)
Francisco de Goya. 1810- 1814. Nº 7. ¡Qué valor!
Aguafuerte sobre papel. Museo del Prado
Grabado nº 19: Ya no hay tiempo: Este grabado vuelve a estar protagonizado por una mujer. La imagen muestra a un grupo de soldados atacando a un grupo de españoles. Uno de ellos yace muerto. Goya trata de mostrar otra faceta de la guerra, donde las mujeres se encuentran desprotegidas y sufren abusos por parte de los enemigos. El autor es consciente de las violaciones y vejaciones que padecen las mujeres y a ello dedica este grabado..jpg)
Francisco de Goya. 1810 -1814. Nº 19. Ya no hay tiempo.
Aguafuerte sobre papel. Museo del Prado
- ¿Por qué le interesa a Goya representar el día a día de la guerra y no las grandes batallas?
- ¿Qué observamos más, la crueldad o la heroicidad en las representaciones de goya de cualquiera de los dos bandos?
En las representaciones de Goya observamos la crueldad más que la heroicidad por parte de cualquiera de los dos bandos. A diferencia de otros artistas, en la serie de grabados Los desastres de la guerra, Goya no adopta un sentimiento patriótico y por tanto, no busca enaltecer a sus compatriotas, sino que trata de plasmar los hechos sin posicionamientos. El autor se centra en reflejar la realidad por la que atraviesan los combatientes y las atrocidades cometidas cuando la guerra acaba por deshumanizar a las personas.

